Los medios de comunicación poseen un doble alcance, privado y público.
A través de ellos, se interpela socialmente la privacidad del ciudadano.
Es por esto que su uso siempre está ligado a intereses. Los medios
de comunicación masiva (impresos, audiovisuales o multimediales) se
expresan como neutros, claros y en la búsqueda de la verdad. Buscan
así esconder su opacidad bajo un recorte de lo real: mediante el discurso
ocultan sus intereses, los intereses de las corporaciones y de los distintos
actores en la escena política.