El reflejo en la ventana muestra lo que está adentro como si estuviera afuera. El discurso narra la voz de la consigna de otros, interiorizada. La imagen de la madre hace presente un futuro posible en la ausencia de un pasado subrayado en el cuerpo. El hogar se muestra como un refugio que protege y la cárcel que atosiga. Pero la hendija sólo puede ser una línea de fuga o el temor a la libertad, porque no se puede desear el encierro.